¡Vamos
a jugar! A mí me encanta jugar. Prefiero el fútbol. Yo soy un fútbol. ¡Qué
raro, soy un fútbol y juego al fútbol con mi dueño, que es un chico pero
también juega el fútbol!
¿Ya es la hora para
jugar fútbol, no? Deberíamos ir al parque ya. Mi dueño se llama Daniel. Yo
tengo un año y él tiene ocho años. Es muy viejo. No es muy grande, pero es más
grande que yo.
Llegamos temprano
cuando mamá nos trae al parque. Mamá todavía no está. Daniel estaría triste. Le
promete ella que le compraría un helado en el parque. Mamá me ha pateado solo una
vez. Juega muy mal. Prefiera mirar. Nosotros también preferimos que sola mira.
Cuando ella nos mira, sonríe. A Daniel y yo, nos gustamos cuando sonríe mamá.
Es muy rara. Siempre llore y bebe y se sienta en silencio y duerme. Siempre
está triste. A veces lo olvide estar triste, como en el parque cuando jugamos
el fútbol.
Todavía mamá no ha
aparecido. Ni Daniel tampoco. Tengo miedo. ¿Qué voy a hacer si me olviden? Yo
no sé cómo ir al parque, y me necesita Daniel para jugar. Alguien está arriba;
le oí caerse. Probablemente es Daniel, el cae mucho.
No me gusta esperar.
Quiero jugar.
Ah, bueno, la puerta.
Aun Daniel o mamá tendrá abrir la puerta para este hombre. Venga Daniel, un
hombre está a la puerta.
Daniel y mamá no venía
y el hombre que estaba a la puerta tenía compañeros y han entrado pero no
entiendo que van a hacer ya que están llevando a una cama y la están llevado
por la casa y subiendo las escaleras. Aprendí sobre los ladrones por ver a Daniel
disfrazarse y estos no son ladrones porque no llevan negro, llevan el color
amarillo y el color verde y no están sacando nada pero ahora están bajando las
escaleras y están andando hacia la puerta otra vez pero ahora tienen mamá en la
cama. Pero mamá tiene una cama, y es muy buena y Daniel y yo jugamos en su cama
de vez en cuando y cuando ella está en su propia cama su cara no parece tan gris
y no hay sangre ni vómito ni tiene esas bombillas chiquitas que tiene agarradas
en su mano y su cuerpo no tiembla así.
Están cerrando la
puerta. Me están dejando. No entiendo. Tengo miedo. Deberíamos ha ido al
parque. Al parque mamá no está enferma. Al parque mamá sonríe.
La puerta está abriendo
otra vez. Daniel ha vuelto. Está gritando a mamá con rabia. El entrenador no le
permitía quedar sin supervisión de su mamá. Le explicó Daniel que su mamá era estúpida
y no le había levantado para venir al parque. Pobre estúpida mamá. Daniel está
enfadado. Me patea. La fuerza me duele. Daniel, le quitaron mamá.
Daniel fue al parque
sinmigo.
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